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jueves, 26 de noviembre de 2020

Sobre el Codiv-19 (ficción) - Nora

La humanidad en peligro

La pandemia más cruel 

El COVID-21 causó en dos meses 4 millones de muertes. 

El coronavirus que provoca el nuevo Síndrome Respiratorio Agudo  Severo (SARS, en sus siglas en inglés) ha desatado la pandemia más cruel y mortífera de la historia de la humanidad.  Los primeros casos del SARS-CoV-3 surgieron en septiembre de 2021 en Siberia, Rusia, y en dos meses se extendió por todos los continentes provocando 4 millones de víctimas mortales.

Después de combatir el COVID-19, que se originó en diciembre de 2019 en Wuhan, China, y se extendió por el mundo durante 2020 causando la muerte a 1.800.000 personas; los científicos y personal de la salud sólo tuvieron unos meses de descanso para reponerse y enfrentar un coronavirus más contagioso y mortífero.

Los síntomas más habituales del COVID-21 son fuertes dolores en el pecho, dificultad para respirar y vómitos de sangre. El virus provoca inflamación y hemorragias en los pulmones, e inevitablemente la muerte. La tasa de mortalidad del virus es del 90% y un enfermo puede contagiar a 20 personas. 

Aún no se sabe cuáles son las vías de contagio, ya que se han registrado casos en zonas aisladas en las que no han ingresado personas desde otros lugares. La enfermedad abarca todo el planeta, y se desarrolla tanto en zonas urbanas como rurales. Muchos científicos creen que el virus puede ser transmitido por distintas especies de aves. 

Las vacunas para enfrentar el COVID-19 no sirven para este nuevo coronavirus. Tampoco existen tratamientos para combatir la enfermedad. 

Los centros de salud están colapsados, al igual que los cementerios. Las calles de las ciudades están vacías y la actividad económica mundial está paralizada.

Ante la falta de alimentos y bienes de primera necesidad, se registran hechos delictivos con un alto grado de violencia.

En estos tiempos apocalípticos, surgieron muchos líderes religiosos con atributos mesiánicos que despiertan delirios místicos en millones de personas. Mientras tanto, aumentaron los casos de suicidios de quienes no tienen ninguna esperanza y tratan de evitar una dolorosa y lacerante enfermedad. 

¿Comenzó el fin de la humanidad?


viernes, 13 de noviembre de 2020

Zapatos de bebé - Nora

 “Se venden zapatos de bebé: nunca se usaron”

En un pequeño café de Morón, dos amigas conversan animosamente. Dos años sin verse cara a cara, sin darse un abrazo, fueron suficientes para que cada una olvidara el lenguaje corporal de la otra. 

- ¿Los chicos se adaptaron bien a la escuela?

-Sí. Enseguida consiguieron amigos y aprendieron a hablar con fluidez. En dos meses dominaban el idioma como nativos.  Tanto Juan como yo muchas veces les pedimos ayuda. Saben más que nosotros que estudiamos alemán diez años. 

- Bueno, pero haber ido una escuela bilingüe fue una ventaja para ustedes.

- Y una excelente oportunidad de trabajo para Juan, porque con su título de ingeniero electrónico acá no tenía lugar.

- ¿Y a vos te gusta vivir allá?

- ¡Qué pregunta! ¡Es el primer mundo! Tenés todas las comodidades y más de lo que necesitás. No hay problemas económicos, inseguridad, corrupción, ni nada de lo que ustedes están acostumbrados a soportar con complaciente naturalidad. Pero basta de hablar de mí y mi familia. ¿Por qué no trajiste al bebé? Lo quiero conocer. Después de tantos años de espera, por fin lograste ser mamá. 

- Está un poco resfriado. Lo dejé con su papá.

- ¿Cómo se lleva Pedro con la paternidad?

-Bien, aunque no tiene mucho tiempo para dedicarle al bebé. Está trabajando horas extras.

- ¡Me imagino los gastos que genera un bebé! ¡Y sin la ayuda del Estado! En Alemania no existe ese problema. ¿Tenés fotos del bebé?  Me extrañó que no me enviaras ninguna. Debe estar enorme, ¿ya tiene tres meses, no?

- Cuatro. Es chiquito. Tengo fotos en mi celular, pero no lo traje.

- Ahhhh. ¡Siempre con miedo a los robos! Le compré un par de zapatitos Gucci hace dos semanas en Milán, cuando hicimos un tour por Italia. Seguramente los puede usar dentro de un par de meses.

- Muchas gracias. Son preciosos.

Una llamada al teléfono de la amiga que visita su país de origen interrumpe la conversación. Ambas salen del café y se despiden con la promesa de volverse a ver.  

María llega a su casa después de caminar diez cuadras. Entra a su sencillo PH con la caja de los pequeños Gucci, se dirige a la habitación y mira la cuna vacía. Toma un papel y escribe: “Se venden zapatos de bebé: nunca se usaron”.


lunes, 2 de noviembre de 2020

El encierro - Nora

Escuela en construcción

Los llamaban los jóvenes zombis. Solían deambular por las calles de Merlo con la mirada perdida. Cuarenta años después, poco se sabe de ellos. Cuando ocurrió la tragedia que marcó sus vidas, circulaban todo tipo de explicaciones, que no eran más que rumores mentirosos para encubrir la incompetencia de los responsables. No existían los celulares y los teléfonos de línea escaseaban en el conurbano bonaerense, por tal motivo la incomunicación fue una de las causas del desastre.  

El hecho ocurrió el viernes 14 de noviembre de 1980, en la Escuela de Educación Técnica Nº1 de Merlo. El edificio estaba en construcción, las aulas y los talleres tenían paredes de ladrillos a la vista, pisos sin baldosas y techos de chapas. Todos los salones estaban aislados entre sí y se comunicaban con un gran patio a cielo abierto. Como en toda obra, el polvo cubría todas las superficies.

El último día hábil de la semana se vivía en el establecimiento un clima distendido, la directora no estaba a la tarde y la secretaria se retiraba temprano. Por lo tanto, ningún docente quería dar clases las últimas horas del viernes, ya que sin autoridades y el cansancio acumulado, el alumnado estaba más inquieto.

Con mucho esfuerzo la profesora de Historia, casi una desconocida en la comunidad educativa, trataba de captar la atención de sus alumnos. Todos eran varones y ninguno estaba interesado por los acontecimientos históricos. Por lo tanto, a duras penas conseguía que los chicos trabajaran en clase. Esa tarde, los alumnos de segundo año, por miedo a llevarse la materia a diciembre, trabajaron de una manera inusual. Estaban tan concentrados en la actividad, que no escucharon el timbre. Cuando la docente miró el reloj, ya habían pasado diez minutos de la hora de salida.

“Chicos, es tarde. Tenemos que salir”, ordenó la profesora. Los alumnos entregaron sus trabajos y guardaron sus útiles en las mochilas. Cuando salió el último adolescente, la docente cerró su cartera y siguió la fila india hacia la puerta. Los chicos se amontonaron frente al descascarado portón metálico y al unísono gritaron: “No abre, el auxiliar se fue y nos dejó encerrados”.

Ante su sorpresa, la joven trató de calmar a los chicos y se dirigió a la dirección, donde estaba el único teléfono del establecimiento. Con tristeza y desesperación, comprobó que el salón estaba cerrado bajo siete llaves. Ante toda dificultad siempre hay un plan B. Los chicos comenzaron a golpear la puerta y a gritar, con la esperanza que alguien los escuchara. Lamentablemente, en ese momento se desató una tormenta que alejó de las calles a los posibles transeúntes. La lluvia, los relámpagos y los truenos acompañaron la desesperación del grupo.

Todos se concentraron en la única aula abierta. Mientras los chicos apaciguaban su apetito y ansiedad con las pocas golosinas que habían quedado en el fondo de sus mochilas, un joven encendió una pequeña radio a transistores que había llevado para escuchar un partido en el regreso a su casa. Mientras sintonizaba el pequeño aparato, una frase de un solemne locutor le hizo clavar el dial en una estación. “Último momento, una profesora y un grupo de alumnos de un colegio industrial de Merlo desaparecieron esta tarde. El auxiliar del establecimiento aseguró que la docente se retiró con sus alumnos a las 19:00, sin embargo los familiares de los menores realizaron la denuncia policial porque ninguno regresó a su hogar. Los padres de la docente afirmaron que ella tampoco está en su vivienda”. A partir de ese momento, los periodistas comenzaron a desarrollar las hipótesis más disparatadas, desde tráfico de personas hasta el accionar de una secta misteriosa.

Tras horas de espera, se cortó la luz. La temperatura comenzó a descender. Los chicos tenían frío. El techo de chapa no resistió la copiosa caída de agua y mostró con todo esplendor sus numerosas goteras. Llovía con la misma intensidad afuera y adentro del salón. El piso se cubrió de agua hasta una altura de diez centímetros. Todos estaban empapados. En medio de la oscuridad, se escuchaban sollozos, rezos y súplicas.

Hasta el amanecer, el frío y la humedad hicieron temblar los cuerpos. Cuando paró la lluvia, una poderosa ráfaga arrancó íntegramente el techo del aula. Las chapas volaron con fuerza hacia al patio y lastimaron a dos alumnos que habían salido asustados por la situación. La docente trató de vendarles las heridas con un pañuelo y una chalina. Mientras la mujer atendía a los alumnos, una viga pesada de madera cayó sobre su cabeza. Los alumnos sólo atinaron a realizar una aspiración profunda, antes de escuchar el golpe seco que produjo el impacto del cuerpo de su profesora sobre el piso.

Sin respuestas del exterior, sin la guía de un adulto, los chicos decidieron juntarse y esperar. Amontonados y tiritando en un rincón de lo que quedaba del aula, sin moverse y ni siquiera llorar, pasaron todo el fin de semana.

A nadie se le ocurrió pensar que los alumnos y la joven mujer aún estaban en la escuela. Ni siquiera el eficiente inspector de la Policía Bonaerense sospechó que el auxiliar había mentido.

A las siete de la mañana del lunes, se abrió el portón de la escuela. Entró la directora rodeada de micrófonos y cámaras de TV.  Los auxiliares comenzaron a juntar las chapas del patio y a limpiar los destrozos generados por la tormenta. Tardaron una hora en descubrir en el rincón de un aula sin techo al grupo perdido. Los alumnos, en estado de shock, tenían la mirada fija en el cadáver de su docente.

viernes, 23 de octubre de 2020

El doble - Nora

Equilibrio interior

Me encantan las tardes soleadas de noviembre. Recuerdo cuando mi espacio preferido para disfrutarlas era la plaza del barrio. A la sombra de una acacia, me dejaba embriagar por el perfume de jazmines y azahares que traía la brisa tibia. El sonido del agua que brotaba de la fuente me invitaba a viajar a lugares de ensueño y a otros tiempos, con compañeros imaginarios.

Esos momentos de paz y tranquilidad en la plaza eran eternos. Mi alma vivía con plenitud una única y perfecta tarde de noviembre, hasta que apareció la mujer que perturbó mi bienestar. Era idéntica a mí, pero sus gestos eran duros y su mirada reflejaba enojo.  

Se acercó a mí y con voz angustiada me gritó: “Estoy cansada de ser quien da la cara, la que trabaja sin cesar para sostener el hogar, la que recibe los golpes y los reproches, la que paga las cuentas, la que soporta los dolores y el peso del cuerpo, la que no deja de razonar, la que no se permite descansar. En cambio, a vos nadie te ve. Huiste de la realidad para refugiarte en un mundo de fantasía. Te escapaste como una cobarde. Tenés que volver a mí o me voy a volver loca”.

Tuve piedad por esa mujer, dejé mi lugar de confort y me uní a ella. Hoy estoy en su cuerpo. Mi espíritu libre convive con su mente estructurada. Al principio nos costó interactuar, pero ahora logramos una cierta armonía y un equilibrio relativamente estable. Es más, ya no sé quién de las dos está escribiendo este relato.    


viernes, 9 de octubre de 2020

Cuento fantástico - Nora

La gotera


Durante esta pandemia, que nos obliga a un aislamiento social, todos mis horarios están alterados. El peor momento es la noche. Tardo mucho en conciliar el sueño y el insomnio me atormenta desde hace meses. Ya probé de todo: leer, tomar leche tibia, aromatizar la habitación con esencia de lavanda, retirar todos los artefactos electrónicos, meditar y hasta contar ovejas. 

Anoche viví una experiencia que no sé si fue real u onírica. Tal vez, la falta de un descanso adecuado me generó  alucinaciones. Aún no logro levantarme. Mientras mi cuerpo cansado está en posición horizontal, recuerdo el sonido intermitente, seco y acompasado que aturdía mi mente durante mi insomnio. El ruido provenía del lavadero. Del caño que recarga al termotanque, salía una gota cada treinta segundos. Intenté colocar un trapo debajo de la gotera para atenuar el impacto, pero sobre el suelo vi algo extraño. Cada gota que caía se unía a una masa gelatinosa que avanzaba lentamente tragando todo lo que encontraba a su paso. Ya no estaban los envases con lavandina, detergente y desodorante. Tampoco el balde, el secador de piso ni el tender. Dejé caer sobre ese cuerpo amorfo un broche y este desapareció en milésimas de segundo. Aterrorizada, cerré la puerta del lavadero y me metí en la cama esperando lo peor. Mientras escuchaba ese golpeteo incesante, caí en un sueño profundo. 

Ahora, la luz del mediodía se descompone en siete colores al atravesar una membrana translúcida. Estoy acostada sobre el piso húmedo de una habitación totalmente vacía. Los muebles desaparecieron. Me duele el cuerpo. Escucho el sonido intermitente de la pérdida de agua. Hace cinco años que vivo en esta casa centenaria. Estoy acostumbrada a reparar cañerías. Siempre pasa lo mismo, la arreglaré más tarde.

viernes, 2 de octubre de 2020

Homenaje a Quino - Nora

Quino, un dibujante contestatario


Joaquín Salvador Lavado Tejón, conocido como Quino, abandonó el mundo, al que trató de transformar con sus dibujos en un lugar más digno para la humanidad, el 30 de septiembre de 2020.

A través de sus dibujos realizó una crítica social y política, ya sea en Mafalda, su historieta más famosa, como en las viñetas humorísticas publicadas en medios nacionales e internacionales.

Su obra, conocida por varias generaciones del planeta, fue traducida a 30 idiomas. Todos sus dibujos tienen un mensaje. Si bien pueden despertar en un primer momento una sonrisa, inmediatamente la expresión del lector cambia para dar paso a la reflexión. 

Quino supo distinguir los problemas más graves que aún aquejan a la humanidad. “Era un observador detallista de la vida cotidiana y de la política, eso es lo que lo hace tener vigencia permanente y ser universal”, expresó Kuki Miller, editora de Ediciones de La Flor.

“El humor sirve para poner en evidencia las cosas absurdas que hacemos los seres humanos”, le dijo Quino al dibujante Tute (hijo del recordado Caloi) en una entrevista para Tutelandia, un programa del canal universitario UN3-tv

En el libro ¡Cuánta bondad!, publicado en 1987 por Ediciones de la Flor, Quino despliega una dura crítica social en sus viñetas. Entre sus páginas se encuentra la comparación de las historias de dos mujeres, una rica y otra pobre. Ambas comparten en el globo de diálogo el principio del texto, pero el final cambia. La mujer rica se preocupa por problemas banales, mientras que la mujer pobre sufre porque su familia no puede cubrir sus necesidades básicas. Finalmente, muestra a dos mujeres infelices.

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Otra de las tiras realiza una crítica a los medios de comunicación, cuando no se hablaba de fake news o post-verdad. Con un mismo dibujo, pero con distintos epígrafes, cada viñeta tiene una interpretación distinta. Muestra cómo se puede manipular y mentir al público con imágenes. “La imagen no miente”, era el lema favorito de Walter Cronkite, decano de los comunicadores de la televisión americana. Sin embargo, Giovanni Sartori, en su libro Homo videns, dice que es posible falsear la verdad con imágenes. “La fuerza de la veracidad inherente a la imagen hace la mentira más eficaz y, por tanto, más peligrosa”.

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En Mafalda, la tira cómica publicada entre 1964 y 1973, Quino representó su ideal de hacer de este mundo un lugar mejor. Si bien en muchas situaciones se observa pesimismo, ironía, nihilismo y hasta existencialismo, en su preocupación por la realidad social deja ver un poco de esperanza.
En el prólogo del libro Mafalda, la contestataria, publicado en Italia en 1969, Umberto Eco escribió: “Mafalda es una verdadera heroína rebelde que rechaza el mundo tal cual es”.


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miércoles, 23 de septiembre de 2020

Leyendas y elementos del paisaje

Leyendas y elementos del paisaje Por Nora Alessandrini


Una leyenda es una narración sobre hechos sobrenaturales, naturales o una mezcla de ambos que se transmite de generación en generación de forma oral o escrita. Todo elemento o personaje que se nombra tiene un valor simbólico para la comunidad que posee esa leyenda.

La leyenda sobre un elemento, fenómeno o  lugar significativo  del paisaje se relaciona con la historia, la tradición, la cultura, los valores y la identidad de la comunidad que vive en él. 

El paisaje es la dimensión observable y fisonómica del territorio, es decir, el modo en que se presenta a los sentidos (Santos, 1994). Los paisajes exhiben los aspectos visibles que ofrecen al lugar rasgos particulares y singulares. En ellos se combinan elementos étnicos, culturales e ideológicos de las comunidades que lo habitan (Gurevich, 2005). En cada momento histórico, los territorios y paisajes cobran significados diferentes. Esto supone considerar históricamente sus componentes sociales y naturales, las relaciones entre ellos, y los actores sociales (Morales y Da Costa, 1993). Este entramado muestra en una perspectiva histórica el valor material y simbólico de los objetos del paisaje. Las leyendas sobre estos elementos o fenómenos naturales revelan las condiciones sociales, económicas, culturales, políticas, tecnológicas y ambientales de la época en que fueron creadas.

Las Ciencias Sociales descubrieron a principios de la década del 1960 la percepción subjetiva de la realidad. Se descubrió que los individuos y los grupos sociales poseen una percepción sesgada de la realidad, en función de sus valores culturales, sus experiencias, sus aspiraciones. La Geografía de la Percepción plantea que el hombre decide su comportamiento espacial no en función del medio geográfico real, sino de la percepción que posee de él. (Cordero y Svarzman, 2007). Cada individuo tiene una imagen del espacio que habita, un mapa mental, en la que están los elementos y fenómenos significativos desde las dimensiones psicológicas y sociales.

Por lo tanto, las leyendas sobre elementos o fenómenos naturales del paisaje potencian el valor simbólico de los mismos e influyen en su percepción.


Leyenda

Ubicación

Elementos /fenómenos naturales

Explicación según la leyenda

Mensaje

El niño y la piedra

Cuesta del Viento, San Juan

Río Jáchal

Cuesta del Viento

Viento Zonda

Una madre para castigar a un hijo desobediente, con un palo formó un remolino de viento (Zonda) que elevó al niño hasta la parte alta del cerro, donde  se convirtió en piedra (Cuesta del Viento).

.

Dios castiga a los niños malos con la madre.

El Cerro Chañi

Cerro Chañi, Jujuy

Cerro Chañi

Neblinas, nevadas, viento blanco, temporales y falta de oxígeno, fenómenos que se producen en el clima de alta montaña

El Cerro Chañi se enoja cuando extraños exploran o cazan vicuñas. El cerro cuida las riquezas del pueblo antiguo que lo habitó antes del Diluvio.

Respetar y proteger las riquezas arqueológicas y naturales del cerro.


El torito del lago Lácar

Quila Quina, Neuquén

Lago Lácar

Fenómeno que ocurre en las aguas del lago (tal vez un viento fuerte que produce olas o remolinos)

Cuando aparece en las aguas un animal como un toro en el lago, con grandes ruidos, se produce un crudo invierno.

Observar los fenómenos naturales que permiten pronosticar el tiempo.



Bibliografía

CORDERO, Silvia y SVARZMAN, José (2007), Hacer Geografía en la escuela, Buenos Aires, Novedades Educativas

GUREVICH, Raquel (2005), Sociedades y territorios en tiempos contemporáneos, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica

MORALES, Antonio (1994), Meio Ambiente e Ciências Humanas, San Pablo, Hucitec y DA COSTA (1993), Wanderley, Geografía Crítica, San Pablo, Hucitec 

SANTOS, Milton (1994), Técnica, espaço, tempo, San Pablo, Hucitec 

 

viernes, 28 de agosto de 2020

Promesa incumplida, súplica atendida - Nora

Era un joven feliz que vivía con mis padres y siete hermanos en una pequeña casa de madera en la costa de la bahía Engaño, Chubut. Mi padre era pescador, oficio que había aprendido en su Gales natal. Todas las madrugadas, se dirigía a la playa y caminaba dos o tres metros mar adentro para extender las redes, donde quedaban atrapados  peces y mariscos. El mar nos daba alimento y paz. 

Pescadores Con Red Stock Vector - FreeImages.com

Un día, salí de mi casa corriendo para alcanzar a mi padre en el camino y ayudarlo a cargar el producto de su trabajo. Estaba ansioso porque durante dos días el mar no había ofrecido ningún sustento para la familia. Me sorprendió la tristeza de su mirada, porque la pesca había sido abundante. Después de comer, me llevó a la playa y me dijo: “Hijo, todo lo que pesqué esta mañana no se debió a la generosidad del mar sino a un trato que hice con una sirena. Me ofreció peces y mariscos a cambio del primer ser que me recibiera al regresar a mi hogar. Acepté el trato, pensando que sería nuestro perro, pero lamentablemente fuiste tú quien salió a mi encuentro”.

Miriam Gonzalez Gil

Cuando acabó el relato de mi padre, pude observar que una bella criatura marina nadaba hacia mí. El terror se apoderó de mi cuerpo y mi alma, y comencé a correr. 

Llegué hasta el río Chubut y seguí su curso atravesando pueblos, valles y mesetas. En el camino, encontré un puma, un guanaco y un choique que peleaban por una trucha. Al acercarme, me pidieron ayuda. Tomé el pescado en mis manos, lo partí en tres. Le di la cabeza al puma, la mitad delantera al guanaco y la otra mitad al choique. En agradecimiento, cada uno de los animales me regaló un don: el puma, su fortaleza; el guanaco, su vista y el choique, su velocidad. 

Puma #17 (Animales) – Páginas para coloreareufepru: Apunte al natural de llamaᐈ Dibujos de Avestruz【TOP】Las mejores imágenes de Avestruz

Seguí mi camino hasta alcanzar la cordillera de los Andes. Atravesé un bosque de alerces guiado por el llanto de una mujer. Al llegar a la orilla de un lago, vi con la agudeza de la vista del guanaco a una joven en medio de una isla. Nadé hacia ella para auxiliarla. Al arribar, me suplicó que la salvara del gigante que la tenía secuestrada. Sin temor, fui hasta el escondite del gigante y con la fuerza del puma lo golpeé y con la velocidad del choique corrí a rescatar a la muchacha. 

Indios americanos | Dibujo indio, Tatuajes indios, Dibujos 

La joven era una princesa mapuche. Su belleza y bondad conquistaron mi corazón. Su padre, agradecido por mi acción, permitió nuestro casamiento. Vivimos muy felices en las montañas, pero un día la nostalgia por el mar y la familia me impulsó a retornar a mi antiguo hogar.

Cuando llegamos a la Bahía Engaño, mi esposa quedó fascinada por el mar. La tomé de la mano para caminar juntos sin recordar la promesa de mi padre. Al pisar el agua, inmediatamente emergió la sirena que me atrapó y empujó hacia la inmensidad marítima. El llanto de mi mujer, el mismo que había escuchado cuando llegué a la cordillera, conmovió a la criatura marina, que con piedad me devolvió a la playa. Mientras miraba el abrazo del reencuentro, la sirena exclamó: ”Podré tener tu cuerpo, pero tu alma siempre permanecerá junto a tu esposa. Por eso, prefiero dejarte ir”.

abrazo | Frases para Reflexionar

sábado, 22 de agosto de 2020

El zorro y el quirquincho - Nora

A orillas del río Calchaquí, cerca del puente de ingreso a la ciudad de Cachi, Salta, un quirquincho saboreaba una rica empanada, cuando un zorro hambriento se acercó al animal en su desesperada búsqueda de comida.

El quirquincho, al ver peligrar su vida, le explicó al zorro cómo había adquirido el exquisito alimento:

Hoy es 18 de marzo, víspera de la fiesta de San José, patrono del pueblo. Las mujeres que viven en el campo cruzan el puente con los misachicos familiares, pequeñas imágenes de Santos y sus canastas llenas de empanadas y panes para vender en la plaza durante la Quema de los Cardones. Esta noche, me quedé quietito en medio del puente con los ojos cerrados. Una mujer me alzó y me colocó en la canasta llena de empanadas que llevaba sobre su cabeza. Creyó que estaba muerto y pensó que sería su cena. Aproveché la ocasión para tomar dos empanadas y cuando se acercó al árbol que se asoma por el costado del puente, enganché mi cola en una de sus ramas y así escapé de un trágico final.

El zorro, que se jactaba de su inteligencia, quiso demostrarle al quirquincho que él también tenía ingenio para adquirir su alimento. Por lo tanto, a la mañana siguiente, con el estruendo de la salva de bombas que daba  comienzo a la fiesta patronal, el zorro se acostó en medio del puente con los ojos cerrados. Una mujer que se dirigía al pueblo para participar de la misa en honor a San José, sacó de su canasto un palo y comenzó a golpear sin piedad al animal. Mientras decía:

—Bicho cruel, tenés que estar bien muerto para no dañar más  a nuestros animalitos.

El zorro se levantó y salió corriendo con el cuerpo y el orgullo heridos. 
 

jueves, 13 de agosto de 2020

Intento nadaísta - Nora

Impiedad urbana

En una esquina de la ciudad,

un auto se detiene frete al semáforo.

Un muchacho desaliñado,

con un secador y un botella en su mano derecha,

golpea el vidrio polarizado de la ventana del conductor.

No hay respuesta, monedas ni piedad.

Una mujer pasa taconeando sus stilettos

delante de una anciana sentada en la vereda,

que estira su mano suplicando ayuda.

No hay respuesta, monedas ni piedad.

Un joven con auriculares cruza la plaza,

sus zapatillas importadas tropiezan con un niño,

que convulsiona en el suelo envuelto en llanto.

No hay respuesta, monedas ni piedad.

En la gran ciudad,

ante la pobreza, el desamparo y el dolor,

no hay respuesta, monedas ni piedad.

jueves, 6 de agosto de 2020

El movimiento nadaista

El Nadaísmo

[Por Nora Alessandrini]

1- ¿Quién fue su impulsor?

El principal creador del nadaísmo fue el escritor, poeta y periodista colombiano Gonzalo Arango. Este autor se oponía a la sociedad y a la literatura de su época. Sus escritos rebeldes denunciaban el papel de la Iglesia en la educación y los conflictos entre liberales y conservadores en su país. Por tal motivo, su obra se alejó el sentimentalismo y se orientó hacia los preceptos propios de las corrientes vanguardistas de aquel tiempo.

Arango invitó a varios jóvenes a incorporarse a este nuevo movimiento literario, para protestar contra las élites sociales, culturales, políticas, religiosas y morales.

Gonzalo Arango nació el 18 de enero de 1931 en la localidad de los Andes en Antioquia. Tras la ascensión del general Gustavo Rojas Pinilla al poder en 1953, Arango se unió al Movimiento Amplio Nacional (MAN) que apoyaba al militar, ya que simpatizaba con las ideas de este colectivo. Pero tras la caída de Rojas a manos de la coalición conservador-liberal en 1957, los seguidores del militar --especialmente Arango-- fueron perseguidos por el nuevo Gobierno.

El colombiano tuvo que esconderse en Cali para evitar ser capturado. Allí empezó a gestar el 'Primer Manifiesto Nadaísta' (1957), que fue el origen de esta corriente. Aunque es conocido por este escrito, también tiene otras obras como 'Las camisas rojas' (1959), 'El manifiesto de los escribanos' (1961) y 'El oso y el colibrí' (1968).

 Falleció el 25 de septiembre de 1976 a causa de un accidente automovilístico.

2- ¿En qué época surgió?

El nadaísmo se originó en 1959 en la ciudad de Medellín en Colombia por iniciativa del escritor Gonzalo Arango. Su nacimiento estuvo ligado al contexto político-social del país, el cual se caracterizó por la doble moral de los dirigentes que se proponían mantener el orden y buen funcionamiento del Estado.

Este movimiento literario y filosófico nació en una sociedad gobernada por las jugadas políticas que llevaron al poder a Gustavo Rojas Pinilla, tras el golpe de Estado a Laureano Gómez. El nadaísmo surgió como un mecanismo de defensa ante las tradiciones religiosas, sociales y literarias de mediados del siglo XX.

La filosofía de este movimiento se basó en el pensamiento del francés Jean Paul Sartre, del alemán Friedrich Nietzsche y del estadounidense Henry Miller. Su legado fue el cambio como constante.


3- ¿De qué se trataba esta vanguardia?

El nadaísmo buscó con intensidad y rebeldía quebrantar y desestabilizar el “orden” establecido dentro de un ambiente caracterizado por la miseria y los convencionalismos. Hubo en este movimiento la necesidad de incorporar las innovaciones literarias de vanguardia que surgieron para expresar con mayor libertad su percepción de la vida.

Gonzalo Arango redactó un escrito en el que manifestó la razón de ser del nadaísmo como movimiento literario y filosófico. El documento fue dividido en trece estatutos. El texto se refirió al concepto, al artista, a la poesía y la prosa, a lo revolucionario y cambiante, a la educación y a la libertad.

Los integrantes del nadaísmo pretendieron molestar a las altas esferas de la sociedad apelando a una constante protesta social de las normas establecidas.

Una de las principales características del nadaísmo fue que no estuvo sujeto a ninguna organización, entidad o partido político. Fue una propuesta libre tanto en contenido como en estético que buscó ampliar las posibilidades literarias y culturales de Colombia.

El nadaísmo no veía al artista, creador o poeta como un ser superior, por el contrario, lo consideraba un ser humano ubicado en su realidad terrenal. 

El nadaísmo tenía una visión más amplia a la poesía. Con un espíritu desorientado, buscó desorganizar lo establecido por el sentimentalismo, la igualdad y la justicia. La poesía nadaísta fue rebelde, desafiante, combativa y antitradicional.

Los nadaístas incluyeron a la prosa en su revolución estética y le otorgaron un carácter rebelde. 

Sus expresiones eran  ilógicas e irracionales. Exteriorizaba la realidad desde lo absurdo y se alejó de la retórica organizada. El movimiento le dio libertad plena al artista o escritor para crear.

Persiguió la transformación de una sociedad sumida en la miseria y en el poder dominante de una minoría. Buscó darle a la sociedad la libertad y flexibilidad de conocimiento para despojarse de la mentira de la realidad.

Un rasgo resaltante del nadaísmo fue su originalidad e independencia de movimientos literarios colombianos y extranjeros. Fue una especie de cultura y de forma de expresión aislada de todo pensamiento e ideal europeo. Su atención se volcó en el desenvolvimiento del hombre y no de su escenario.

Los nadaístas concibieron a su movimiento como algo temporal,  ligado al proceso constante de cambio de toda revolución. El nadaísmo vio al hombre como un ente que debía renovarse y no permanecer enquistado en los estatutos tradicionales de una sociedad que solo pretendió disfrazar la realidad y limitar las libertades.

El nadaísmo celebró la vida sin temores y con la convicción de que era solo una. En sus textos se refirió a todos los miedos de la sociedad del siglo XX, como el castigo de Dios. Pretendió que el hombre viviera dentro de una realidad provista de opciones infinitas.

Bibliografía

ORTÍZ, Juan, Nadaísmo: origen, características, autores, obras, Literatura, Lifeder.com

NOTIMÉRICA.COM


jueves, 16 de julio de 2020

Intento negrista - Nora

Peregrinación

Los negros se sacuden al ritmo del tambor
por la calle Ancha de Chascomús.
Sus pies descalzos levantan una nube de tierra
que los protege de la helada matutina.
El viento frío que sopla sobre la laguna
empuja a la hermandad Bayombé de Invenza
hacia la capilla de adobe y paja
a venerar a la Virgen Morena de los Milagros.
Hombre, mujeres y niños le cantan en la lengua de sus abuelos
para que les quite los dolores del cuerpo y del alma.
A la luz de las velas en la gélida mañana,
sueñan con el aire cálido que mece los árboles,
los ruidos que esconde la selva
y con sus hermanos que viven en libertad.

jueves, 18 de junio de 2020

Intento antropófago - Nora

Bosque tropical

Palos Brasil, mangles,
palmeras enanas, cacaos,
Ipês rojos, blancos y amarillos,
imbaúbas, palmitos, canelas y cedros
cobijan a monos, coatíes, reptiles y aves
y los esconden de los pobladores
que habitan en casas a orillas del mar.

jueves, 4 de junio de 2020

Intento estridentista - Nora

Soledad urbana

La urbe de cemento y hormigón
ocupa un espacio que perdió su identidad
a fuerza de topadoras e intereses inmobiliarios.
Los rascacielos compiten en altura
en busca de la luz solar,
con sus raíces sumergidas en el suelo,
donde aún descansan los restos de los hogares pueblerinos.
Los habitantes, refugiados en sus celdas vidriadas,
comparten su soledad con artefactos electrónicos,
que pronto serán reemplazados por otros de nueva generación,
pero con la misma incompetencia emocional que sus antecesores.

jueves, 28 de mayo de 2020

Intentos creacionistas - Nora

Nacimiento
Las mantas se abren
para dejar ver a la Tierra
que se parte por la Dorsal Mesoatlántica.
Por la grieta profunda
se asoma el brazo del hombre naciente,
que con dolor y sangre intenta salir de su cascarón.
Con esta imagen,
una madre le enseña a su hijo
que no siempre una persona nace del vientre de una mujer.

Desgarro
La Tierra se desgarra con dolor.
Una lágrima de sangre se derrama por la profunda grieta
que originó la furia del hombre.
¡Hijo, qué le has hecho a tu madre!

jueves, 14 de mayo de 2020

Intento ultraísta - Nora

Ventana del cuerpo
Lente del alma
Atrapa luz
Emisor de energía
Espejo del firmamento
Proyector de sombras
Obturador de aires extraños
Puerta del ser

lunes, 4 de mayo de 2020

Greguerías - Nora

La Gioconda es el retrato de la felicidad perdida
La calesita es el remolino de la nostalgia
La torre Eiffel es la antena de los artistas
Un murciélago es un espanto que vuela
El celular es el salvavidas de los incomunicados
El dálmata es la bicromía canina
La máquina de escribir es el gimnasio de los dedos
La veleta es el juguete del viento
La Venus de Milo es el monumento a los abrazos invisibles

La narrativa de Faulkner y Hemingway (similitudes y diferencias)

Ernest Hemingway, autor de "Colinas como elefantes blancos" y Adiós a las armas , y William Faulkner, autor de "Una rosa para...